jueves, 28 de octubre de 2010

SOBRE LOS MOROS Y CRISTIANOS

SOBRE LOS “MOROS Y CRISTIANOS”


Al igual que las fiestas de “Hogueras”, las de “Moros y Cristianos” también tienen una historia de siglos en Andalucía, antes de instaurarse en la zona alicantina. No hay que olvidar que la dominación árabe se inició y acabó en Andalucía, aunque se extendió por casi toda la península si es cierto que donde más grandeza y magnitud alcanzó fue en Andalucía. Allí estuvieron los grandes reinos y califatos, allí se sucedieron las grandes familias reinantes durante siglos,  y allí en definitiva fue donde se gestó  la grandeza de la historia musulmana de Andalucía y España.

También hay que recordar que los últimos bastiones árabes fueron Granada y Almería. Si hacemos un poco de historia, vemos que Granada fue la última y definitiva conquista a los árabes, y las Alpujarras de Almería el último destierro del también último rey árabe-andaluz Boabdil, antes de su definitivo destierro a Fez en Marruecos.

Por todo ello la tradición de celebrar las típicas fiestas de “Moros y Cristianos”, se remonta en Andalucía a siglos atrás, sobre todo en la Andalucía noreste en las provincias de Granada y Almería, en otras provincias algunos pueblos las celebran también, pero con menos importancia y más aisladamente.

En la zona norte de la provincia de Almería es donde tienen más arraigo estas fiestas, quizá debido como decíamos antes, a que fue el último lugar donde estuvo viviendo el último rey moro Boabdil. Por ello numerosos pueblos de la zona celebran sus fiestas oficiales de Moros y Cristianos.

Entre los pueblos de Andalucía donde se celebran estas fiestas, voy a reflejar aquí algunos anticipando que no están todos, solo los pocos que yo recuerdo de mi juventud y de mis vivencias, los otros muchos que faltan que me disculpen pues no por ello dejan de tener su importancia. 


En Jaén: Carchalejo, Cárchales, Jaén, Bélmez de la Moraleda, Campillo de las Arenas.
En Cádiz: Benamahoma.
En Córdoba: Benamçahoma.
En Málaga: Alfarnate, Benadalid, Benalauria, Frigiliana.
En Granada: Molvizar, Orce, Quentar, Granada, Santa Fé, Trevelez, Benamaurel, Válor. 
En Almería: Purchena, Carboneras, Mojácar, Rambla de Oria, Ohanes, Lubrín, Turre, Sierro, Bacares, Laroya, Gergal.

La celebración de estas fiestas lógicamente se remontan como decía antes a siglos atrás, y también lógicamente se celebran rememorando las antiguas vivencias de batallas y reconquistas, por ello siempre al final el vencedor es el bando cristiano. Por esto mismo también en la zona norte de Almería, es donde más arraigo tienen y donde más pueblos las llevan a efecto, por lo comentado anteriormente de la estancia final de Boabdil en la zona.

En Andalucía las fiestas de Moros y Cristianos, quizá no revistan el esplendor y la magnitud que aquí en esta zona alicantina tienen, pero si es cierto que se basan y se nutren de la realidad no muy lejana, del sometimiento y la dominación que nuestros antepasados tuvieron que soportar. Por ello estas fiestas de Andalucía son más serias, no tan vistosas como en Alicante ni con tanta parafernalia de lujo y participación, pero sí rememorando más las vivencias directas del pueblo llano, tan cargadas de realidad, poesía, historia, y ¿por qué no? ... de violencia. Pero siempre dentro de una exactitud histórica, dentro de una cronología particular de cada uno de esos pueblos, tal como lo vivieron en sus carnes sus antepasados. Allí la mayoría de estas “puestas en escena” se basan en las luchas dialécticas entre los dos bandos, basadas directamente en las vivencias del pueblo en cuestión, mezclando el castellano antiguo con el actual, con un rigor histórico digno de alabanza y un tanto poético.

Con esto no digo que sean ni mejor ni peor que las de aquí, si no que son algo distintas. Las de la zona alicantina están más enfocadas al turismo, a la distracción, a la grandeza, y al boato; las de Andalucía como digo están más enfocadas al rigor histórico.

Aclaro también que yo participaba desde niño en las fiestas de Moros y Cristianos, en la provincia de Almería donde nací, mis primeros recuerdos se remontan a la edad de 6 años aproximadamente, en que mi madre me llevaba de la mano, me vestía con una camisa blanca, pantalón de color, con una toalla como turbante y así salía en las fiestas.

Cuando me vine a vivir a esta zona de Alicante en el año 1.962, empecé a participar en las fiestas de Moros y Cristianos en Ibi, más tarde en Alicante fui refundador de la actual Filá Beduinos de San Blas, a la que he pertenecido hasta la fecha. Por ello como se puede comprender amo estas fiestas con fuerza y cariño. Aclaro esto para que nadie tome mi escrito como una crítica en contra de estas fiestas en nuestra  zona de Alicante, antes al contrario lo escribo como un homenaje a mis queridos Moros y Cristianos de San Blas.
Paco Carrión –Alicante 2.007.

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